SEXTA PARADA
Una iniciativa que no iba a dejar indiferente a nadie
La penúltima parada
del tren ha sido el regreso a la Aula Magna. Allí les esperaban la
periodista Noemí Casquet y el camarógrafo y realizador Alberto
Frost. Ninguno de los pasajeros querían dejar escapar la oportunidad de
descubrir sobre qué trataba exactamente aquel proyecto que llevaba por nombre
lo innovador, lo llamativo y lo singular: “Sex Riders”
El profesor Santiago
Tejedor, uno de los más importantes aventureros de este tren, ha sido el
encargado de moderar la última mesa por su “carácter emotivo” al estar
constituida por exalumnos formados en la facultad como Noemí Casquet, Daniel
Bueno y Lorena Doménech; estos dos últimos de la iniciativa RAP: Rap, Aventura
y Periodismo.
Cuando la joven
periodista de Sex Riders ha tomado la palabra, ha agradecido a Santiago, a los
organizadores del evento, a los que se encontraban allí y a quienes les estaban
viendo mediante streaming, y enseguida empezó a hilar lo que iba a
ser su ponencia junto a Alberto Frost.
“¿De dónde nacen y se crean los sueños?
Esa fue la pregunta que se hizo la joven, uno o dos años atrás, en esa
misma sala cuando aún era estudiante de periodismo. Pese a tener siempre
la idea de que “los sueños se crean en el baño cuando leemos las etiquetas de
algún champú”, manifestó que el suyo se ideó en un lugar distinto: la cocina.
Alberto Frost, su pareja, le propuso la idea de dar la vuelta al mundo
en moto.
Por aquel entonces, ella se estaba formando en periodismo; además de estar
interesada en el tema de la sexualidad, mientras que él era fotógrafo. De ese
modo, decidieron crear un formato de televisión que pronto interesó a una
productora y con la cual realizaron un primer capítulo piloto. Sin embargo,
contaron con un presupuesto limitado y la productora finalmente desistió llevar
a cabo el proyecto.
El fotógrafo expuso que tiempo después empezaron a colaborar con grupos
como Mediapro, además de contactar con Control. La
marca fabricante de preservativos les prometió financiar todo el proyecto como
campaña de branding, especialmente la primera temporada, que
pretendía ir desde Turquía hasta Bali, para dar a conocer la sexualidad
en distintas sociedades. Pero, una vez más y de manera inesperada, la
iniciativa que estaban construyendo se vio truncada.
Moldeando un sueño
Tras perseverar y seguir luchando, ambos aventureros no se rindieron.
Expresaron su deseo de seguir llevando adelante el proyecto, incluso llevarlo a
televisión; para lo que en un principio soñaron y desearon.
Casquet y Frost decidieron apostarlo todo en crowdfunding,
aunque contaron con un elemento a favor y otro en contra. Por un lado, contaron
con poco presupuesto, hecho que solo les permitiría llegar a Irán o Pakistán
con dos motos. Y por otra parte, el proyecto se viralizó de manera
significativa en redes sociales. De ese modo, recibieron llamadas de varios
medios de comunicación, como Radio Nacional y Cadena Ser.
El momento cumbre o “flechazo”, tal y como calificó Casquet, fue cuando llegó el momento de partir hacia Pakistán. Recibieron un correo electrónico de la productora La Competencia, la cual estaba interesada en el formato que ambos jóvenes ofrecían. Frost contó que la productora no tenía la intención de hacer “un programa sucio, un viaje banal, una simple anécdota para la radio, sino algo que llegase a la gente, que transmitiera ese mensaje a la gente”.
Así pues el programa piloto vio la luz en Indonesia. Cada uno con sus respectivas motos. Lo cierto es que Noemí manifestó la dureza del viaje, hasta llegar al punto de querer abandonar. No obstante, no lo hizo y siguió adelante con la ayuda de su compañero.
Tenían el deseo de contar historias, y así lo hicieron.
Tenían el deseo de contar historias, y así lo hicieron.
Algunos consejos
Para concluir, Noemí y Alberto proporcionaron tres consejos para motivar a todos aquellos que se encontraban en el Aula Magna:
- Ser realistas; tener sueños por los que luchar teniendo los pies en el suelo.
- Especializarse; buscar y conocer nuestros hobbies.
- No abandonar los sueños; luchar hasta el final aunque los sueños parezcan inviables.
Los jóvenes se
pensaban que su viaje había concluido, pero de repente, vieron que estaban bien
equivocados. Quedaba el último viaje, donde conocerían el RAP: Rap, Aventura y
Periodismo.